¿Las clases presenciales deben ser una prioridad?


Según datos relevados por UNICEF, el impacto del cierre de las escuelas ha sido devastador a nivel mundial, afectando los aprendizajes, la protección y el bienestar de niños, niñas y adolescentes. La evidencia muestra que son los chicos y chicas más vulnerables quienes sufren las peores consecuencias. La situación relevada en el país indica que menos de la mitad de los hogares cuenta con acceso fijo a Internet de buena calidad en la señal y 1 de cada 2 no cuenta con una computadora disponible para usos educativos. Según datos oficiales, cerca de un millón de chicos y chicas matriculados en marzo de 2020 en algún nivel de la educación obligatoria ha mantenido bajo o nulo intercambio con su escuela, lo que coloca en severo riesgo su continuidad escolar. Pero, a pesar de las recomendaciones de organismos internacionales y ONG’s, la pregunta que sobrevuela es: ¿están dadas las condiciones para volver a la presencialidad?

Las y los soci@s de Página/12 abrieron el debate y estos son los pasajes destacados:

Si empresarios dueños de escuelas privadas tienen problemas económicos y están presionando a Larreta deberían seguir sus consejos y reconvertirse (lo que le decían a los comerciantes y PyMEs cuando eran gobierno). Ya se los «ayudó» bastante, por lo que el Estado solo debería hacerse cargo de los salarios docentes. O sea, que las clases comiencen cuando no haya peligro y no cuando se le tambalea el negocio a empresarios que les importa nada nuestra salud. Es un buen momento para terminar con la educación privada o que sea realmente privada, sin subsidios. La pública es mucho mejor, solo tiene mala prensa.

Si es como vos decís, que la presión para el regreso presencial la generan los privados, la pregunta que me hago es: ¿quién es el principal damnificado si quiebra el sistema privado? Digo, si repentinamente cerraran todos los colegios privados, adonde irían a parar sus alumnos? Podría el Estado, en las condiciones que plantean los gremios que está la educación, recibir en sus escuelas un aluvión de nuevos chic@s? Resistiría el sistema? Si la educación y la Escuela debe servir para igualar oportunidades, creo que la educación a distancia en este caso lamentablemente la condiciona, porque más allá del acceso a la conectividad y la tecnología, para un niño es esencial su situación ambiental en el hogar. La educación a distancia no funciona sin el apoyo y seguimiento de las familias. Tengo hijos y vi como los compañeritos con padres más presentes podían estar conectados, seguir y entregar las consignas, mientras aquellos con padres ausentes por trabajo prácticamente no hicieron nada en todo el año y perdieron todo vínculo con la Escuela. “Esas cinco horas sentado escuchando a un docente” a las que haces referencia son cruciales. No solo como forma de igualar e incluir sino también de socializar. Somos seres sociales que requerimos de la presencia del otro, y eso tan humano como esencial estuvo vedado por prácticamente por un año a nuestros niños y jóvenes, que son nuestro futuro. Esas cinco horas no solo incluyen a sus compañeros y al maestro compartiendo la clase en el aula, sino que también incluyen los recreos, así como abren la puerta a todo el ritual previo y posterior al ingreso y salida de la Escuela. Al barrio, a la plaza, a los vecinos, todo nuestro ámbito social fuera de casa.

Si los gremios docentes de la CABA evalúan que se está poniendo en riesgo la salud de alumnos y docentes por no respetarse protocolos esenciales, deberían presentar una acción de amparo ante la justicia. Nadie puede ser obligado a poner en riesgo su salud, su vida o la de sus familiares, la Constitución Nacional abolió la esclavitud en 1853.

Somos el unico país en el mundo que no tuvo clases presenciales durante un año entero. No hemos seguido el ejemplo de otros países en nada. Abran los ojos y salgan a la calle a ver como los playas, las plazas, los bares, los negocios y un infinito etc… están abarrotados de gente sin cumplir un protocolo. Acuérdese del desastre que fue el funeral de Maradona y las marchas relacionadas al aborto. Todo abierto y las escuelas cerradas porque es ahí donde están los contagios que van a aniquilar a la población.

Tips para clases virtuales – A casi un año del reto de adaptarse a la enseñanza a distancia, aplicaciones como Zoom o Google Classroom se convirtieron en nuestros salones de clase y los dispositivos electrónicos en los vehículos para asistir a la escuela, mientras que los periféricos se volvieron centrales para entender cada lección y a la hora de escribir las tareas.

Aspectos que seguirán como una realidad en nuestro país debido a que, de acuerdo con autoridades de la SEP, el 80 % de los alumnos asisten a clases virtuales tres veces o más por semana.

El aprendizaje a distancia implica usar recursos tecnológicos que antes no eran indispensables para las aulas, como cámaras, audífonos y micrófonos.

Los cuales se ven enriquecidos por periféricos como los mouses y teclados, que mejoran nuestra interacción en tabletas y laptops al eliminarse el uso del trackpad o la pantalla táctil, y que pueden hacer que las tareas sean un 30% más rápidas ya que aumentan la productividad hasta en un 50%.

1- La participación es clave

En una clase la participación es clave para resolver dudas, sobre todo, cuando queremos incrementar el interés y la relación que se tiene con el tema.

En este sentido, las computadoras o tabletas no siempre están equipadas con el mejor micrófono para expresarnos con claridad.

2- Estar presente en todo momento

Una cámara de calidad mejora al instante nuestra experiencia gracias a su buena resolución, corrección de luz automática y micrófono de gran alcance.

Tips para clases virtuales – Estos factores pueden ser determinantes al momento de aprender, debido a que si tenemos la cámara prendida durante la clase replicamos la experiencia en los salones, reducimos las distracciones y podemos tener una mejor interacción.

3- Tomarse un “break”

Es difícil concentrarnos y más cuando estamos en el hogar. Lo mejor para nuestra mente es tomar descansos breves para mejorar la concentración y la productividad, que puede ser durante ese tiempo cambiar de escenario entre clases.

La técnica llamada Pomodoro, que consiste en dividir las jornadas en 25 minutos de actividad y cinco de descanso, puede ayudarnos a administrar el tiempo.

Informarnos, jugar, relacionarnos, divertirnos, trabajar, estudiar, comprar, gestionar, comunicarnos, e incluso visitar museos, recibir atención médica o asistir a espectáculos. Muchas de las actividades que hasta hace unos meses hacíamos de manera presencial en mayor o menor grado, ahora las realizamos mayormente a distancia, mientras aumenta la cantidad de horas que dedicamos a otras tareas que veníamos realizando virtualmente, con sistemas digitales. Y esto irá en aumento.

“Uno de los grandes desafíos para 2021 es aprender a convivir con las tecnologías. En 2020 hemos vivido una avalancha digital que ha acelerado el proceso de digitalización, por lo que estamos experimentando una transformación sin antecedentes”, le explica a la psicóloga Gabriela Paoli, experta en tecnoadicciones, tecnoestrés y psicología de las nuevas tecnologías.

Estaba previsto que esto sucediera en cinco o diez años, pero la transformación se ha instalado entre nosotros en los últimos meses a consecuencia de la pandemia, según Paoli, quien recomienda “mantener una actitud crítica y proactiva frente a internet”.

Paoli es también autora del libro Salud digital y comparte 21 claves para un 2021 “en el que hagamos y disfrutemos un uso saludable de las redes, los dispositivos y el tiempo delante de las pantallas”.

Paoli (www.gabrielapaoli.com) propone una serie de “frases recortables como recordatorio, para elegir aquellas que nos parezcan más importantes para nuestra vida o que sean más necesarias para mejorar nuestros hábitos”.

Sugiere imprimir o escribir estas frases y colocarlas “como si fueran imanes de nevera o notas adhesivas” en algún lugar bien visible de nuestra casa o lugar de trabajo para tenerlas siempre presentes, “dado que solemos olvidar con facilidad de lo que leemos”.

  1. Viva con sentido: Planifique sus momentos de conexión digital (uso de los dispositivos electrónicos) y de desconexión, cumpliendo con lo previsto. Esto tendrá un gran impacto sobre su vida.
  2. Mantenga una actitud crítica con las redes sociales: No deje que le roben tiempo, alteren su estado de ánimo o perjudiquen su autoestima.
  3. El ocio es igual de necesario que el teletrabajo: Si se desconecta digitalmente cada cierto tiempo logrará mejores resultados, ganará agilidad mental y será más creativo.
  4. Viva conforme a sus valores: Cada persona tiene sus valores: generosidad, productividad, progreso, integridad, lealtad… Son su brújula y, además de guiarlo, pueden ayudarle a realizar cambios beneficiosos.
  5. Evite a toda costa la ‘joroba’ digital: En lugar de estar todo el tiempo inclinado sobre las pantallas, levante la cabeza y mire a su alrededor, al cielo, a los árboles, a la gente… Lo importante sucede en el mundo real.
  6. Aleje los dispositivos de la mesa: El almuerzo y la cena deben ser momentos de desconexión digital y de conexión emocional con la familia.
  7. Utilice internet en su justa medida: La red debe servir para facilitarle la vida, no para alejarlo del mundo real ni de las personas que lo rodean.

Mantenga una actitud crítica con las redes sociales, evitando que le roben tiempo, alteren su estado de ánimo o perjudiquen su autoestima. Recuerde que el ocio es tan necesario como el teletrabajo.

Reseñas


Marianela Zam
Marianela Zam
2022-04-20
Excelente lugar ❣
Myriam Guzman
Myriam Guzman
2022-04-08
Alicia Pamela Ruiz
Alicia Pamela Ruiz
2022-04-08
Gonzalo
Gonzalo
2022-03-30
Paula Osores
Paula Osores
2022-03-28
Yaneth Sandander
Yaneth Sandander
2022-03-26
Pamela Teseira
Pamela Teseira
2022-03-22
Eliana Quiroga
Eliana Quiroga
2022-03-15
Noemi Banuera
Noemi Banuera
2022-03-09
Valeria A. Gomez
Valeria A. Gomez
2022-03-08

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